…entre frondosidades vegetales y tucanes;
entre fuegos pirotécnicos y panteras doradas…
por ese continente de las canciones y el café;
los intensos semáforos de las ilusiones,
la flor del ritmo, el tacto de los tranvías…
y algo, del todo natural y verdadero:
las treguas del reloj, el hermano como el Sol,
sonrientes colores de las calles y bulliciosas canciones de amigos;
natural y verdadero, como la mujer amada,
y los esplendores de sus largos cabellos por los cielos…