Pinté ayer palomas de ternura,
para que al verlas, te alegraras al pasar.
Oh, el contorno y el vaiven de tu cintura...
Cuando pasaste, ¡se echaron a volar!
para que al verlas, te alegraras al pasar.
Oh, el contorno y el vaiven de tu cintura...
Cuando pasaste, ¡se echaron a volar!
Pinté jazmines rebozantes de ternura,
para que rían, tus ojos, al mirar.
Oh, revuelo de pupilas verde oscuras...
cuando miraste, ¡comenzaron a brotar!.
para que rían, tus ojos, al mirar.
Oh, revuelo de pupilas verde oscuras...
cuando miraste, ¡comenzaron a brotar!.
Marino Fabianesi