BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo lloro, sí, pero con los pies
bajos. Escucho ese goteo interno-
parabienes elogios-, escucho
ese adentrarse hasta el tuétano del silencio,
hasta su adecuada rítmica pernoctable.
Navegan por mis articulaciones dolor y congoja
miedo y terror son patrias inasumibles para el ser.
Hay algo que me rompe y no es el cielo.
Su brusca vaciedad, su nada de nada, su gracias
con agradecimiento, la locura asilvestrada
el empuje necesario de las selvas sin entrañas.
Su frente, la del cielo naturalmente-.
©
bajos. Escucho ese goteo interno-
parabienes elogios-, escucho
ese adentrarse hasta el tuétano del silencio,
hasta su adecuada rítmica pernoctable.
Navegan por mis articulaciones dolor y congoja
miedo y terror son patrias inasumibles para el ser.
Hay algo que me rompe y no es el cielo.
Su brusca vaciedad, su nada de nada, su gracias
con agradecimiento, la locura asilvestrada
el empuje necesario de las selvas sin entrañas.
Su frente, la del cielo naturalmente-.
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