Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
Estoy solo muy solo
Acostado en mi cama
Y hay un amplio silencio
Tan vasto como el mar.
Tengo frío, mucho frió
Y una gran soledad,
Ni el sol del medio día
Logra mi alma entibiar
Ni las miles de estrellas
Sacian mi oscuridad.
La tristeza como gota de agua
Cae, cae sin parar en este vacío
Que me envuelve
Desde que tu ya no estas;
Mis ojos ya no brillan,
Mis ojos mojados ya no están.
Pero esta gota de agua
Que cae sin cesar
Ha atravesado mi alma
En esta oscuridad
Y siento un viento muerto
Que me amenaza ya
Y tengo miedo, mucho miedo
De que no vuelvas más.
Tú de labios carnosos,
Tu de dulce mirar,
Tú de pelo azabache,
Tú de ojos de mar,
Tu tan joven como Abril,
Tu tan primaveral,
Tu, chocolate amargo, dulce,
Espeso, salado,
Tu, ¿Por qué te has ido?,
¿Por qué me has abandonado?,
Tu ahora; ¿Dónde estas?
Yo estoy solo en mi cama,
En esta soledad
En este vacío inmenso,
En este negro mar.
Me consumo a fuego lento
En esta hora fatal.
Estoy esperando, soñando,
Verte una vez más,
En una nube, en un cielo,
En mis sueños quizá,
Pensando, imaginando,
Que en algún lado estas,
Riendo y jugando,
Como siempre serás.
Yo estoy solo en mi cama
Con un lápiz no más
Y con un débil hilo
Que me impide escapar
Y con una hoja blanca
Que me ayuda a soñar.
Estoy acostado solo
En mi cama no más.
Última edición: