En el letargo nocturno que pernocta en el cerrar de tus ojos
abrazado a la imagen difuminada de un recuerdo...
apareces de la nada con la fuerza de mareas que abaten peñascos
resumiendo mi existencia a la esclavitud de tu mirada...
y del vaivén que provoca un suspiro cuando vuela...
se pierde la nostalgia volviéndose sonrisa
así transcurre el tiempo testigo de mis tardes febriles
anclado a mis deseos, esperando naufragar en los tuyos...
de la sutil caricia que emana de tu mano suave...
a la divina tentación que me delata y me seduce
para luego yacer entre las blancas arenas de tu cuerpo...
y entre ríos de corrientes opuestas nos encontramos
para desembocar en el mismo mar...
y volverme naufrago por ti eternamente.
Joel Lopez