Rosario Ghilino
Poeta recién llegado
Aquí estamos,
perdidos por ahí…
Y seguimos navegando,
en ese barco sin remos,
sin estructura fija,
sin destino,
perdidos, sin brújula,
sin mapa,
sin isla a la vista.
Y seguimos en ese barco,
con tormentas infinitas,
con olas extremadamente altas,
con viento del sur y del este a la vez,
con lluvias sin fin.
Pero a pesar de todo,
seguimos en ese barco,
con los eternos anocheceres,
con el sol que quemaba la piel…
Pero seguimos.
Hasta que la neblina bajó,
la noche estaba muy tenebrosa,
la tormenta nos atravesó
y la brisa del mar nos cegó.
Y ahí fue cuando nos hundimos
Y cada uno debió salvarse…
perdidos por ahí…
Y seguimos navegando,
en ese barco sin remos,
sin estructura fija,
sin destino,
perdidos, sin brújula,
sin mapa,
sin isla a la vista.
Y seguimos en ese barco,
con tormentas infinitas,
con olas extremadamente altas,
con viento del sur y del este a la vez,
con lluvias sin fin.
Pero a pesar de todo,
seguimos en ese barco,
con los eternos anocheceres,
con el sol que quemaba la piel…
Pero seguimos.
Hasta que la neblina bajó,
la noche estaba muy tenebrosa,
la tormenta nos atravesó
y la brisa del mar nos cegó.
Y ahí fue cuando nos hundimos
Y cada uno debió salvarse…