Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Donde mejor escribo es en la cama
no necesariamente en la mía
pero sí imprescindible con oleaje
un mar arrugado
sin playas, sin calma
pura superficie de espumas
abiertas,
de sur a norte
con navíos haciendo aguas
a la deriva, dedos, uñas, gargantas
hundiéndose
en perforada armonía
en locuras de relámpago en la espina del lomo
botones de estrella
cayendo todas de golpe
amapolas fugaces
migratorias golondrinas
grandes ballenas varadas
en esa esquina del polvo
en esa cola del cometa
aún sin padres, sin hijos
que va perdiendo la vista
al acercarse, pronto
a los finales de un sueño
en sentaderas que cabalgan
hacia la noche desnuda, tu noche
placer del hundimiento
todo, es poco
las olas que arrebatan la voz a los mendigos
redondeados senos
nosotros
orillas
vivimos con lo puesto y aún nos sobra,
en la cama, duermes
el viento nunca amaina
izamos las velas
navegamos juntos.