Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Noche eterna y plutónica, noche gélida y dorada, de
recuerdos amarillos bordada.
¿Será tu rostro constelado que seguirá
meciendo mis sueños?
¿Serán tus manos invisibles que aliviarán
mis sienes palpitantes?
La aurora refresca mi fiebre y renueva mis bríos, hay sol
afuera y yo tengo frío.
¡Ay! noche cuanto te espero para esconder mi angustia, mis
dudas y mis miedos.
La bruma alucinógena del ensueño
¿Será tu rostro constelado que seguirá
meciendo mis sueños?
¿Serán tus manos invisibles que aliviarán
mis sienes palpitantes?
La aurora refresca mi fiebre y renueva mis bríos, hay sol
afuera y yo tengo frío.
¡Ay! noche cuanto te espero para esconder mi angustia, mis
dudas y mis miedos.
La bruma alucinógena del ensueño
me envuelve en medio de trazos cobrizos y
me atormenta mostrándome el ayer y el mañana.
Por las noches sueño que soy otro,
Por las noches sueño que soy otro,
otro sin mí y otro sin ti, otro que dirige
mi mundo inconsciente.
No tengo ánimo para el paso siguiente,
No tengo ánimo para el paso siguiente,
solo me pierdo en el absurdo del
subconsciente.
Salto a escena cuando se abre el telón del alba
Salto a escena cuando se abre el telón del alba
y un nuevo acto comienza, ha
improvisar, a actuar.
No se los textos, ni los cantos,
No se los textos, ni los cantos,
ni las pausas, navego a la deriva por la
poesía y la prosa de la vida.
El temporal de los años, borro todos mis puertos
El temporal de los años, borro todos mis puertos
y solo cabos sueltos
flotan en aguas tormentosas y violentas.
Sólo de vez en cuando unos u otros se adhieren
a peñones relucientes, donde a veces
una sirena canta la nota precisa y
detienen la deriva y reposo a su vera.
El temporal nunca se detiene,
detienen la deriva y reposo a su vera.
El temporal nunca se detiene,
solo amaina y ya solo quedan girones
de mis velas y el casco de mi nave
muestra las cicatrices de sus
viajes.
Suelo creer que en algún lugar alguien
Suelo creer que en algún lugar alguien
teje con manos inconscientes una vela para mí
y que construye un compás a luz de una lámpara.
El viento es implacable y otra vez me saca de curso y me arroja con todo y sueños
a un mar que desconozco.
Suelo creer que en algún lugar alguien teje con manos inconscientes
Suelo creer que en algún lugar alguien teje con manos inconscientes
una vela para mí
y que construye un compás a luz de una lámpara.
y me consuela pensar que también teje una manta
y me consuela pensar que también teje una manta
para cobijarme y un cepo de flores
para aprisionar mis manos y bajarme en su puerto.
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