Âme Noire
Poeta recién llegado
A ti, que no existes,
dedico mis versos.
Cada día, me siento con mis desengaños,
frustrada, ya ves, algo triste.
Y medito en ti, que no existes,
que no has llegado.
Te escribo líneas sin sentido,
que jamás verán tu rostro,
que se perderán entre mis papeles.
Dibujo las mil caras que no tienes,
los brazos que no me abrazarán nunca,
las manos que jamás se traducirán en caricias.
Ya ves, soy digna de lástima.
Por mendigarle al mundo un alma que no existe.
Por buscarte,
sabiendo que no voy a encontrarte.
A ti,
que me esperas en la vida que no he vivido,
en los momentos que nunca compartiremos,
y lanzas un grito roto por mi ausencia eterna.
A ti, dedico mis versos.
Único puente entre dos mundos ajenos.
Porque se que no existes,
y precisamente por eso,
se que a ti solo te espero.
Âme Noire
dedico mis versos.
Cada día, me siento con mis desengaños,
frustrada, ya ves, algo triste.
Y medito en ti, que no existes,
que no has llegado.
Te escribo líneas sin sentido,
que jamás verán tu rostro,
que se perderán entre mis papeles.
Dibujo las mil caras que no tienes,
los brazos que no me abrazarán nunca,
las manos que jamás se traducirán en caricias.
Ya ves, soy digna de lástima.
Por mendigarle al mundo un alma que no existe.
Por buscarte,
sabiendo que no voy a encontrarte.
A ti,
que me esperas en la vida que no he vivido,
en los momentos que nunca compartiremos,
y lanzas un grito roto por mi ausencia eterna.
A ti, dedico mis versos.
Único puente entre dos mundos ajenos.
Porque se que no existes,
y precisamente por eso,
se que a ti solo te espero.
Âme Noire