arenisca
Poeta fiel al portal
En el arte de escribir, tras una profunda reflexión sobre mi propia enseñanza, me sobrevino una necesidad imperiosa: un terreno sencillo de hierba verde, un huerto, unas gallinas y árboles frutales.
Surge este anhelo entre hipotecas y bancos, pues no comulgo con los custodios de un dinero que carece de valor real; es como el dinero de esos juegos de mesa que todos conocemos. Un roleplay ciudadano que, durante siglos, ha calado en lo cognitivo, logrando que la defensa del pobre se convierta en el ataque a otro pobre, simplemente por creerse dueño de un cortijo o de un trabajo que le atrapa en su jornada.
Este terreno es el hogar para un tejado naranja y una casita de piedra; un refugio para crear obras inspiradas en la naturaleza. Allí, donde el servicio de autobuses fue olvidado por quienes prometieron un progreso urbano que no llegó, queda la tierra.
Dad al ciudadano un pensamiento libre.
Surge este anhelo entre hipotecas y bancos, pues no comulgo con los custodios de un dinero que carece de valor real; es como el dinero de esos juegos de mesa que todos conocemos. Un roleplay ciudadano que, durante siglos, ha calado en lo cognitivo, logrando que la defensa del pobre se convierta en el ataque a otro pobre, simplemente por creerse dueño de un cortijo o de un trabajo que le atrapa en su jornada.
Este terreno es el hogar para un tejado naranja y una casita de piedra; un refugio para crear obras inspiradas en la naturaleza. Allí, donde el servicio de autobuses fue olvidado por quienes prometieron un progreso urbano que no llegó, queda la tierra.
Dad al ciudadano un pensamiento libre.