Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Necesito de tus manos,
que acarician mis cabellos
cuando de a poco me duermo.
Necesito de tus labios,
que se juntan con los míos
y se unen en dulce beso.
Necesito tu mirada,
que en las tardes cuando llego
me refugian en tu seno.
Necesito de tu voz,
que en mis noches en descanso
Arrullan a mi cuerpo.
Necesito tu presencia,
cada día y cada noche
acompañando de mis sueños.
Necesito de tu apoyo,
en mis triunfos y fracaso
y en mis días más serenos
Necesito de tu paso,
que camine junto al mío
en el campo o el desierto.
Necesito de ti,
acá, en mi espacio
acá, en mi vida,
por todo el tiempo
Necesito de tus manos.
Necesito de tu boca.
Necesito de tu aliento.
que acarician mis cabellos
cuando de a poco me duermo.
Necesito de tus labios,
que se juntan con los míos
y se unen en dulce beso.
Necesito tu mirada,
que en las tardes cuando llego
me refugian en tu seno.
Necesito de tu voz,
que en mis noches en descanso
Arrullan a mi cuerpo.
Necesito tu presencia,
cada día y cada noche
acompañando de mis sueños.
Necesito de tu apoyo,
en mis triunfos y fracaso
y en mis días más serenos
Necesito de tu paso,
que camine junto al mío
en el campo o el desierto.
Necesito de ti,
acá, en mi espacio
acá, en mi vida,
por todo el tiempo
Necesito de tus manos.
Necesito de tu boca.
Necesito de tu aliento.

::