nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Te despierto cada mañana amado mío
con una dulce y agradable brisa
que recorre tu cuerpo entero palmo a palmo
dejando en tus labios una tierna sonrisa.
No me vas a negar que la sientes
porque soy tu mejor y digna heroína,
tu cuerpo se estremece con pureza
con esa frescura que es pasión divina.
En las noches que no esté contigo
mi corazón en su latir te seguirá sintiendo
y por muy lejanos que estemos tú y yo,
tu amada enamorada estará sufriendo.
Cada noche que yo piense en ti
una estrella se irá apagando,
llegará el día que mires al cielo
y no lograrás ver ninguna brillando.