poroeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
NEGRA BRUMA
Desde que naciste en mi vida,
desde aquella tarde que te conocía,
no has salido de mi mente
ni un momento, ni un instante.
Tus sonrisas me plantaban alegrías,
doctora, curandera de mis llagas
con ternura de tus manos, y mis manos,
vacías, dolidas de la vida, reposaban
en la calma de tus brazos.
Lograré, forzaré mi dicha al otro lado
de este mar de confusión precipitado,
rescataré mi vida pegada a tus labios
no expiraré en desanimo solitario,
no torturaré mi espíritu, en espinas
nacidas de lo que fueon tus caricias.
Amor te pedí cuando te encontré
la cúspide del amor en tu amor logré,
y caído del cielo, como oscuro anhelo
te perdí en mis sueños,
entre bruma negra que jamás borré.