marquelo
Negrito villero
Soy el porteador de aire en las casas.
En las botellas dibujo las sonrisas más navegables
y mis manos
son fraguas en las lluvias.
Aquí
en la villa todo está maquillado
con incienso de rezo
y melancolía.
Hay negritos espejeando sus dientes
a la manera del arco iris
y el pan tiembla en sus bocas.
Yo soy parte de la sirena
y el traqueteo
de los bailes fúnebres
de los escotados bares y peleas.
La ciudad
es una conquista aún lejana
una lanza que equilibra
mis pasos enguantados
como una sombra en espera.
La negra cocina, mi negrita canta himnos que se disuelven en las bocas solidarias de los perros
y las moscas vuelan, como mis ojos
y bailan también
como un buen pobre viejo.
Mi villa despierta ahora
me abraza como un buen amigo
me abanica
como las mariposas en el sueño.
En las botellas dibujo las sonrisas más navegables
y mis manos
son fraguas en las lluvias.
Aquí
en la villa todo está maquillado
con incienso de rezo
y melancolía.
Hay negritos espejeando sus dientes
a la manera del arco iris
y el pan tiembla en sus bocas.
Yo soy parte de la sirena
y el traqueteo
de los bailes fúnebres
de los escotados bares y peleas.
La ciudad
es una conquista aún lejana
una lanza que equilibra
mis pasos enguantados
como una sombra en espera.
La negra cocina, mi negrita canta himnos que se disuelven en las bocas solidarias de los perros
y las moscas vuelan, como mis ojos
y bailan también
como un buen pobre viejo.
Mi villa despierta ahora
me abraza como un buen amigo
me abanica
como las mariposas en el sueño.
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