j. rafael garcia balcazar
Poeta adicto al portal
Pasean dos guitarristas y cantadores
por Nueva Orleans, buscando cena
entran a una taberna
se oyen cantos y clamores
De pronto se quedan estupefactos
un negrísimo afroamericano toca una guitarra
con maestría muy rara
se acercan casi hipnotizados
Lo oyen casi sin respirar
termina y se acercan a preguntarle
a que se debe su gran arte
él, los mira sin contestar
le insisten con frenesí
y molesto decide alejarlos
dice que es por sus dedos largos
le preguntan como hacerlos así
les dice que colgándose pesas en los dedos
apuntan el consejo
y continúan su paseo
cuando regresan a su patria, muy contentos
siguen el consejo en su casa emocionados
día y noche sin trabajar
se someten a la tortura sin descansar
pero uno renuncia al no ver resultados
y le habla su compañero no muy contento
¿oye, pancho que tal vas con el asunto, hermano?
él contesta : bueno largos, lo que se dice largos, todavía no
pero negros, más que aquel vato, YA LOS TENGO
por Nueva Orleans, buscando cena
entran a una taberna
se oyen cantos y clamores
De pronto se quedan estupefactos
un negrísimo afroamericano toca una guitarra
con maestría muy rara
se acercan casi hipnotizados
Lo oyen casi sin respirar
termina y se acercan a preguntarle
a que se debe su gran arte
él, los mira sin contestar
le insisten con frenesí
y molesto decide alejarlos
dice que es por sus dedos largos
le preguntan como hacerlos así
les dice que colgándose pesas en los dedos
apuntan el consejo
y continúan su paseo
cuando regresan a su patria, muy contentos
siguen el consejo en su casa emocionados
día y noche sin trabajar
se someten a la tortura sin descansar
pero uno renuncia al no ver resultados
y le habla su compañero no muy contento
¿oye, pancho que tal vas con el asunto, hermano?
él contesta : bueno largos, lo que se dice largos, todavía no
pero negros, más que aquel vato, YA LOS TENGO