Detràs de aquellos ojos se oculta una emboscada.
No hay que fijarse en ellos cuando abren sus ventanas.
Hay un abismo negro de insondables raìces
y una guerra de luces al fondo del abismo.
Metales que fulguran... lastiman cual puñales
en una noche hipnòtica de hechizo agazapado
que salta sobre el alma, la somete y la apresa.
Tù tienes esos ojos, mujer frìa e inocente
como el gèlido rìo y su bravo torrente.
Hoy tuve la soberbia de de caminar por ellos
para tentar mi suerte...
y al soportar su magia, su cadena y su abrazo,
he quedado cautivo en una dulce muerte.
No hay que fijarse en ellos cuando abren sus ventanas.
Hay un abismo negro de insondables raìces
y una guerra de luces al fondo del abismo.
Metales que fulguran... lastiman cual puñales
en una noche hipnòtica de hechizo agazapado
que salta sobre el alma, la somete y la apresa.
Tù tienes esos ojos, mujer frìa e inocente
como el gèlido rìo y su bravo torrente.
Hoy tuve la soberbia de de caminar por ellos
para tentar mi suerte...
y al soportar su magia, su cadena y su abrazo,
he quedado cautivo en una dulce muerte.