Nelson Santiago



Deambula con su traje, traslúcido esqueleto.
Impredecible, injustificable e inquieto.
Indomable e imposible mantener sujeto
Desafiando y recibiendo nuevo reto.

Gestor y promotor de desaires.
Chuteador despega tierra seca.
Asombra ver volar por los aires
al primer futbolista-karateca.

Buscando problemas y despreocupado.
Repitiendo la accion que a pocos alegra.
Es un honor no menor ser considerado,
por los tuyos, como la oveja negra.

De una dura pubertad.
De un ritmo en exceso.
De tanto amar la libertad
se termina siendo preso.

De la leche directo al trago fuerte.
Casi un niño jugando a ser padre.
Queriendo emular a aquel hombre
de quien heredó tambien su nombre.

El mundo vino de improviso.
Aún no estabas preparado.
No estuviste con tus hijos
Aún no lo has superado.

De teoría apenas una resina.
Práctica dura por montones.
No fuiste mala persona.
Sí lo fueron, tus decisiones.

Viviendo lo que se vive en dos vidas.
Tratando de borrar lo hecho antes.
Aprendes a convivir con tus recaídas
que cada vez son menos frecuentes.

Hoy es un dulce postre el que saboreas.
Se está transformando en costumbre familiar
encontrar el equilibrio en segundas mareas.
mirando hacia adelante al avanzar

También es una segunda oportunidad
para darle a tus hijos lo que antes no tenías.
Esa paz que a veces llega con la edad
y que tal vez, sin creerlo, tú merecías.

Lo dijo al observarte el buen pastor,
apartado del rebaño y de la hacienda.
No existe en la tierra alegría mayor
que ver al descarriado volver a la senda.

 
Última edición:

Deambula con su traje, traslúcido esqueleto.
Impredecible, injustificable e inquieto.
Indomable e imposible mantener sujeto
Desafiando y recibiendo nuevo reto.

Gestor y promotor de desaires.
Chuteador despega tierra seca.
Asombra ver volar por los aires
al primer futbolista-karateca.

Buscando problemas y despreocupado.
Repitiendo la accion que a pocos alegra.
Es un honor no menor ser considerado,
por los tuyos, como la oveja negra.

De una dura pubertad.
De un ritmo en exceso.
De tanto amar la libertad
se termina siendo preso.

De la leche directo al trago fuerte.
Casi un niño jugando a ser padre.
Queriendo emular a aquel hombre
de quien heredó tambien su nombre.

El mundo vino de improviso.
Aún no estabas preparado.
No estuviste con tus hijos
Aún no lo has superado.

De teoría apenas una resina.
Práctica dura por montones.
No fuiste mala persona.
Sí lo fueron, tus decisiones.

Viviendo lo que se vive en dos vidas.
Tratando de borrar lo hecho antes.
Aprendes a convivir con tus recaídas
que cada vez son menos frecuentes.

Hoy es un dulce postre el que saboreas.
Se está transformando en costumbre familiar
encontrar el equilibrio en segundas mareas.
mirando hacia adelante sk avanzar

También es una segunda oportunidad
para darle a tus hijos lo que antes no tenías.
Esa paz que a veces llega con la edad
y que tal vez, sin creerlo, tú merecías.

Lo dijo al observarte el buen pastor,
apartado del rebaño y de la hacienda.
No existe en la tierra alegría mayor
que ver al descarriado volver a la senda.

De una dura pubertad.
De un ritmo en exceso.
De tanto amar la libertad
se termina siendo preso.

Gran escrito nos compartes. Un placer pasar. Saludos y feliz miércoles oodlookingteenagevampire
 
La verdad, nunca me he fiado de las sendas supuestamente correctas, aunque ciertamente las decisiones incorrectas se suelen pagar caro... Hermoso e interesante poema, a pesar de mi poco gusto por las rimas. Un abrazo, compañero.
 

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