Déjame arrullarte en mi
dorado manto;
es tintado, lleva
parches, se me ha
deshilachado...
Pero no hallé otra
forma de emular
tu áureo tacto.
¿Y aún así quieres un
hueco...? ¿A mi lado?
Se me hace raro enrojecerte
com mis labios;
que entrecierre tus pestañas
con un beso: ser amado.
De tu piel brotan jardines donde está
todo rosado.
Y me da miedo enzarzarme, con
las manos.
De momento te acariciaré por las
mejillas, y oraré para engañar en
retrasarte lo anhelado.
Pero noto que tus dedos
serpentean por los míos, y que
buscan conducirme a otros
frutos; a otro árbol.
Y así nos condenamos.
Costilla por costilla, descubrimos
ser humanos.
dorado manto;
es tintado, lleva
parches, se me ha
deshilachado...
Pero no hallé otra
forma de emular
tu áureo tacto.
¿Y aún así quieres un
hueco...? ¿A mi lado?
Se me hace raro enrojecerte
com mis labios;
que entrecierre tus pestañas
con un beso: ser amado.
De tu piel brotan jardines donde está
todo rosado.
Y me da miedo enzarzarme, con
las manos.
De momento te acariciaré por las
mejillas, y oraré para engañar en
retrasarte lo anhelado.
Pero noto que tus dedos
serpentean por los míos, y que
buscan conducirme a otros
frutos; a otro árbol.
Y así nos condenamos.
Costilla por costilla, descubrimos
ser humanos.
Última edición: