musador
esperando...
Si tus hojas son las palmas de tus manos
y tus flores son el brillo de tus ojos:
el poeta, ¿qué dirá por sus antojos
de tus tallos que se hunden cual gusanos?
Desde el barro te alimentan tus raíces,
ese barro con detritus milenarios,
con los restos confundidos de contrarios,
con innúmeras banderas de países.
El mensaje en que persiste la belleza
lo descubren prestos ojos pocas veces;
de la historia se alimenta, de sus preces,
de las flores que desbordan la maleza:
en el barro las disputas y rencillas
son el guano en que se alientan maravillas.
y tus flores son el brillo de tus ojos:
el poeta, ¿qué dirá por sus antojos
de tus tallos que se hunden cual gusanos?
Desde el barro te alimentan tus raíces,
ese barro con detritus milenarios,
con los restos confundidos de contrarios,
con innúmeras banderas de países.
El mensaje en que persiste la belleza
lo descubren prestos ojos pocas veces;
de la historia se alimenta, de sus preces,
de las flores que desbordan la maleza:
en el barro las disputas y rencillas
son el guano en que se alientan maravillas.