crisantemo
Poeta fiel al portal
Qué paz qué tranquilidad,
por fin un cambio de vida;
mira que osito querida,
menuda preciosidad.
Ni gas ni electricidad,
ni casa, por la crecida,
que paz qué tranquilidad,
por fin un cambio de vida.
Restando la soledad,
el oso, que me intimida,
toda la moral perdida,
y que tengo ya una edad,
¡qué paz qué tranquilidad!.
por fin un cambio de vida;
mira que osito querida,
menuda preciosidad.
Ni gas ni electricidad,
ni casa, por la crecida,
que paz qué tranquilidad,
por fin un cambio de vida.
Restando la soledad,
el oso, que me intimida,
toda la moral perdida,
y que tengo ya una edad,
¡qué paz qué tranquilidad!.
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