Coma
Poeta recién llegado
"¡Oh, bella flor inmarcesible;
tan asequible y a la vez tan inaccesible!
¡La mirada en tu cara me dispara
como si se tratara de un rifle...
... de un gran calibre!
Libre. Como un ave al ver
la llave de su prisión en forma de jaula.
Invensible, como mi alma.
Inservible si no la rodea tu aura."
Uhm... no... le falta romanticismo.
A ver así.
Me inspirás en lo más profundo del ánima,
podría hacer un poema sobre una de tus lágrimas,
y si te tirás un pedo, sobre ello puedo
escribir un libro de doscientas páginas.
La mirada en tu cara, se compara a la de Medusa,
como piedra me la deja de dura.
Sin contar con tus manos como ayuda,
la fortuna se invierte y se convierte en infortunio.
A menudo me masturbo,
pensando en que restauramos la raza,
en el arca de Noé tras el gran diluvio.
Si entramos a hablar de escritura,
me inspiras a escribir con más pluma,
que Neruda durante un 28 de junio.
En diciembre como siempre,
en tu pecebre regalo de caridad.
Quizás un tiro para que vuelen
y te lleguen en paquete mis putas y míseras
vísceras en vísperas de navidad.
Curioso que para olvidar de amar,
tenga que odiar para superar la batalla.
Casi tan irónico como el mismísimo Hitler,
yendo a la cama con un pijama de rayas.
Mucho mejor.
tan asequible y a la vez tan inaccesible!
¡La mirada en tu cara me dispara
como si se tratara de un rifle...
... de un gran calibre!
Libre. Como un ave al ver
la llave de su prisión en forma de jaula.
Invensible, como mi alma.
Inservible si no la rodea tu aura."
Uhm... no... le falta romanticismo.
A ver así.
Me inspirás en lo más profundo del ánima,
podría hacer un poema sobre una de tus lágrimas,
y si te tirás un pedo, sobre ello puedo
escribir un libro de doscientas páginas.
La mirada en tu cara, se compara a la de Medusa,
como piedra me la deja de dura.
Sin contar con tus manos como ayuda,
la fortuna se invierte y se convierte en infortunio.
A menudo me masturbo,
pensando en que restauramos la raza,
en el arca de Noé tras el gran diluvio.
Si entramos a hablar de escritura,
me inspiras a escribir con más pluma,
que Neruda durante un 28 de junio.
En diciembre como siempre,
en tu pecebre regalo de caridad.
Quizás un tiro para que vuelen
y te lleguen en paquete mis putas y míseras
vísceras en vísperas de navidad.
Curioso que para olvidar de amar,
tenga que odiar para superar la batalla.
Casi tan irónico como el mismísimo Hitler,
yendo a la cama con un pijama de rayas.
Mucho mejor.
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