davidul
Poeta asiduo al portal
Ahora que calienta el viento del norte,
y dientes de sierra es el horizonte,
camino embarrado de cenizas,
trotando por las trampas de un micromundo,
que fue devorado por todos los universos.
Y ahora que me amparo
en la gravedad ingrávida,
de alguna caricia no concedida,
mi furia como polizón navega,
por cada párrafo de la maldición
cuya leyenda a gritos reza
resguardado en las trincheras
que aquel dolor es regado,
por las lágrimas de tu adiós.
Ahora que asciende bandadas de luces negras
a deslucir cada estrella del cielos,
se desmorona todos los absolutos,
en las lagunas de los sueños.
Y es que no hay mayor dogma,
ni mas enorme religión,
que cada neurona adormecida y atontada,
por tu amor.
y dientes de sierra es el horizonte,
camino embarrado de cenizas,
trotando por las trampas de un micromundo,
que fue devorado por todos los universos.
Y ahora que me amparo
en la gravedad ingrávida,
de alguna caricia no concedida,
mi furia como polizón navega,
por cada párrafo de la maldición
cuya leyenda a gritos reza
resguardado en las trincheras
que aquel dolor es regado,
por las lágrimas de tu adiós.
Ahora que asciende bandadas de luces negras
a deslucir cada estrella del cielos,
se desmorona todos los absolutos,
en las lagunas de los sueños.
Y es que no hay mayor dogma,
ni mas enorme religión,
que cada neurona adormecida y atontada,
por tu amor.