Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Las horas se acumulan sobre los papeles,
donde arden tus letras.
Solía pensar que todo era diferente,
solía soñar y buscaba tu cabello entre las gentes,
Solía pensar que todo era diferente,
solía soñar y buscaba tu cabello entre las gentes,
en sus rostros en blanco
y yo dibujarte,
en todos.
Los faroles no cree en su luz,
las plazas son solo praderas desiertas,
tu no emerges de ninguna parte,
en todos.
Los faroles no cree en su luz,
las plazas son solo praderas desiertas,
tu no emerges de ninguna parte,
de nada me sirve imaginarte .
Las rosas mienten sus colores en los jardines del recuerdo,
Las rosas mienten sus colores en los jardines del recuerdo,
mienten sus pétalos prepotentes y rojos.
Miente el viento que dice tener tu aroma
Miente el viento que dice tener tu aroma
y la lluvia tus lágrimas ,
ella también miente.
Lo que quiero no existe ,
Lo que quiero no existe ,
lo que necesito, no lo puedo ver aquí,
las plazas son praderas desiertas ,
las plazas son praderas desiertas ,
las calles ríos secos con su gente amarillenta ,
con caras blancas.
Tu no emerges de ninguna parte ,
con caras blancas.
Tu no emerges de ninguna parte ,
tus ojos no se tropiezan con los míos...
y los míos te buscan y no te encuentran.
Y como quisiera que ocurra,
Y como quisiera que ocurra,
como quisiera ver tus ojos en la plaza ,
debajo de los faroles que no creen en su luz,
delante de la cara de las rosas ,
y que tú le quites todo su prepotente color,
para que no se burlen más de mí.
La verdad de todas las cosas ,
La verdad de todas las cosas ,
en medio del río amarillento de gentes,
de caras blancas
de caras blancas
que no pueden sorprenderme,
y tu en alguna parte ,
esperando y yo esperando por ti.
Creí verte al voltear la esquina ,
Creí verte al voltear la esquina ,
y por un segundo todo cobro sentido ,
pero te perdiste otra vez en la niebla ,
esa tuya que no desaparece.
La que me mantiene encerrado dentro de mí mismo,
La que me mantiene encerrado dentro de mí mismo,
como conservado en un frasco,
para que me habrás cuando te den ganas,
de regalarme la deliciosa
muerte que duerme en tu boca.
Mis labios esperan morir y yo espero por ti.
Que ardan todas tus letras,
muerte que duerme en tu boca.
Mis labios esperan morir y yo espero por ti.
Que ardan todas tus letras,
para que veas el humo
y este amor que siento por ti.