Strigoyu
Poeta recién llegado
Ni un solo vestigio...
Busco, entre anónimas líneas y absurdas misivas
la imagen de una sombra difusa... y secreta;
busco, el ídolo que mi incrédula alma adora,
te busco, ¡entre metáforas desesperadas!
la imagen de una sombra difusa... y secreta;
busco, el ídolo que mi incrédula alma adora,
te busco, ¡entre metáforas desesperadas!
Muero, lentamente, arrinconado entre mis versos,
postrado en mis estrofas... humillado por tu amor.
Vivo, disipadamente, al abrigo de tus silencios,
adorándote, entre un millón de velas... ¡mi tentación!
postrado en mis estrofas... humillado por tu amor.
Vivo, disipadamente, al abrigo de tus silencios,
adorándote, entre un millón de velas... ¡mi tentación!
Escapa una línea, se inclina ante tu inquieta figura,
invade las entrañas, y retiene ¡esta comedia y locura!
Persiste melodiosa, hilvanando una súplica en su demencia,
y clama al cielo, invocando ¡tu soberana presencia!
invade las entrañas, y retiene ¡esta comedia y locura!
Persiste melodiosa, hilvanando una súplica en su demencia,
y clama al cielo, invocando ¡tu soberana presencia!
Reclama para sí un mínimo de decencia, ¡y un argumento!,
aquél que oscuro yace en el pozo de tu corazón,
aquél que tus manos borraron... sin ninguna intención;
y te proclama, ondeando tu bandera, ¡en este fragmento!
aquél que oscuro yace en el pozo de tu corazón,
aquél que tus manos borraron... sin ninguna intención;
y te proclama, ondeando tu bandera, ¡en este fragmento!
Busco, entre orgásmicas letras, una mirada furtiva,
la de aquella hechicera y su mágica pluma, que me cautivan;
Hurgo, entre astronómicas cifras, en aquel eterno enigma,
remuevo tierra y cielo, en pos de aquel irresoluto paradigma...
la de aquella hechicera y su mágica pluma, que me cautivan;
Hurgo, entre astronómicas cifras, en aquel eterno enigma,
remuevo tierra y cielo, en pos de aquel irresoluto paradigma...
Recuerdo, entre secretas memorias, el capítulo perdido
de aquella historia, sin mostrarte ni un solo quejido.
Sellé, en mi corazón, todo rastro hacia aquel tesoro,
ni una huella, ni un solo vestigio... ¡de aquel episodio!
de aquella historia, sin mostrarte ni un solo quejido.
Sellé, en mi corazón, todo rastro hacia aquel tesoro,
ni una huella, ni un solo vestigio... ¡de aquel episodio!
"Dime, si habrá alguna sombra en la oscuridad,
alguna imagen de ti, que me diga, te quiero aquí...
Dime, si habrá alguna luz en toda aquella verdad,
algún resquicio en ella, que grite ¡te amo, a ti!..."
alguna imagen de ti, que me diga, te quiero aquí...
Dime, si habrá alguna luz en toda aquella verdad,
algún resquicio en ella, que grite ¡te amo, a ti!..."
Strigoyu (José Antonio)
All Rights Reserved, 2010
All Rights Reserved, 2010
Última edición: