Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
NIEBLA EN EL CORAZÓN
Una noche, de niebla su corazón se cubrió,
la soledad la envolvió y muy lejos se la llevó,
era tal el dolor, que su corazón de lágrimas se enfermo,
aunque el sol brillara en lo alto del cielo,
para ella, sólo había densa niebla,
se hacía eterna,
por los rincones lloraba,
cuantas lágrimas derramaba,
nada la acallaba,
la niebla la envolvía y en sus brazos se la llevaba.
Tristeza,
que tus pasos van dejando estelas de llanto,
nada te consuela,
nada te sosiega, sólo sientes desesperanza.
Hoy quiero sacar esa densa niebla de tu alma,
acallar tu llanto.
Oh la tristeza no te deja ver,
como te quieren,
no estas sola en esta tierra,
entrégate en los brazos de la vida,
no sientas miedo de ver el día,
limpia esa niebla de tu alma,
libérate de ese dolor que te encadena,
verás que la noche no será sólo oscuridad,
habrá luz en ti, siempre te acompañará,
nada te lastimará,
no temas esta noche escapar de la niebla,
abre tus ojos, este mundo es hermoso,
muéstrale a tu corazón el sol,
no dejes estelas de llanto, sólo estelas de alegres cantos,
aprende a sonreír, aprende a reír
Te entiendo,
no sabes cuanto,
yo también sufrí,
pero estoy aquí parada frente a ti,
invitándote a creer en un nuevo amanecer,
que siempre tras las nubes brilla el sol,
que tras el frío invierno,
también se siente el calor,
si dejas entrar gotitas de amor,
no temas desnudar tu corazón.
Te invito a mirar el cielo,
¿ves la nubes?
tras ellas, intensamente brilla sol.
No me mires así,
yo también sentí dolor,
Oh si supieras como y cuanto dolía el corazón,
pero un día, dejé entrar unas gotitas de amor
y todo se sanó,
Te invito por un solo día a sentir el calor del sol
y que dejes entrar la tibieza a tu corazón.
Piénsalo,
no te detengas
y limpia esa densa niebla
Una noche, de niebla su corazón se cubrió,
la soledad la envolvió y muy lejos se la llevó,
era tal el dolor, que su corazón de lágrimas se enfermo,
aunque el sol brillara en lo alto del cielo,
para ella, sólo había densa niebla,
se hacía eterna,
por los rincones lloraba,
cuantas lágrimas derramaba,
nada la acallaba,
la niebla la envolvía y en sus brazos se la llevaba.
Tristeza,
que tus pasos van dejando estelas de llanto,
nada te consuela,
nada te sosiega, sólo sientes desesperanza.
Hoy quiero sacar esa densa niebla de tu alma,
acallar tu llanto.
Oh la tristeza no te deja ver,
como te quieren,
no estas sola en esta tierra,
entrégate en los brazos de la vida,
no sientas miedo de ver el día,
limpia esa niebla de tu alma,
libérate de ese dolor que te encadena,
verás que la noche no será sólo oscuridad,
habrá luz en ti, siempre te acompañará,
nada te lastimará,
no temas esta noche escapar de la niebla,
abre tus ojos, este mundo es hermoso,
muéstrale a tu corazón el sol,
no dejes estelas de llanto, sólo estelas de alegres cantos,
aprende a sonreír, aprende a reír
Te entiendo,
no sabes cuanto,
yo también sufrí,
pero estoy aquí parada frente a ti,
invitándote a creer en un nuevo amanecer,
que siempre tras las nubes brilla el sol,
que tras el frío invierno,
también se siente el calor,
si dejas entrar gotitas de amor,
no temas desnudar tu corazón.
Te invito a mirar el cielo,
¿ves la nubes?
tras ellas, intensamente brilla sol.
No me mires así,
yo también sentí dolor,
Oh si supieras como y cuanto dolía el corazón,
pero un día, dejé entrar unas gotitas de amor
y todo se sanó,
Te invito por un solo día a sentir el calor del sol
y que dejes entrar la tibieza a tu corazón.
Piénsalo,
no te detengas
y limpia esa densa niebla