Cayó la nieve fecunda
sobre el prado yermo del atardecer,
y el manto frio sobre la tierra dormida
convirtió en blanco papel
la loma verde que era ayer.
Con mis pies, sencillo pincel,
en la huella hundida,
escribi el nombre
de mi amada eterna
al amanecer,
y un mensaje rotundo
de mi alma henchida
para que desde su balcon,
lo pudiera leer.
sobre el prado yermo del atardecer,
y el manto frio sobre la tierra dormida
convirtió en blanco papel
la loma verde que era ayer.
Con mis pies, sencillo pincel,
en la huella hundida,
escribi el nombre
de mi amada eterna
al amanecer,
y un mensaje rotundo
de mi alma henchida
para que desde su balcon,
lo pudiera leer.