PERLADELMAR
Poeta fiel al portal
Extiendes
la mano al aire y se posa el silencio,
copos de nieve
que giran en su letargo de cristales de colores.
Hoy es blanco, pero entierra el pasado;
lo inevitable es como el peso del hielo.
Suspiras. Los recuerdos se encienden,
suspiras, lejos el eco de campanas;
ningún rumor, ningún aroma a pan caliente.
Adentro, la sala humea su tibieza,
el fuego danza, chisporrotea la leña,
y el chocolate caliente, en su dulzura,
alienta el alma que afuera se hiela.
Mas no osas quebrantar la calma fría,
mejor contempla…
La guardiana del invierno,
la guardiana de los mundos congelados,
te espera.
la mano al aire y se posa el silencio,
copos de nieve
que giran en su letargo de cristales de colores.
Hoy es blanco, pero entierra el pasado;
lo inevitable es como el peso del hielo.
Suspiras. Los recuerdos se encienden,
suspiras, lejos el eco de campanas;
ningún rumor, ningún aroma a pan caliente.
Adentro, la sala humea su tibieza,
el fuego danza, chisporrotea la leña,
y el chocolate caliente, en su dulzura,
alienta el alma que afuera se hiela.
Mas no osas quebrantar la calma fría,
mejor contempla…
La guardiana del invierno,
la guardiana de los mundos congelados,
te espera.