Ricardo Reyes Bazurto
Poeta adicto al portal
Nada se opone a que me ames,
ni que tus labios mojen mi cuerpo sediento,
ni que vivamos bajo el tormento,
que ojos perversos, nos hallen...
¿Qué puede oponerse a dos alientos amantes,
a dos ojos que mirando se aquietan
a dos manos que al tocarse se aprietan
en medio del lecho, altivo y pujante?
Nada se opone que en tí este latente,
ni que mis oidos vibren al escuchar tu voz,
ni que mis pies corran, cual animal feroz,
al sentir cerca tu olor ardiente.
Nada se opone porque nada daña,
incluso la naturaleza del amor se hace eco,
y pone tú presencia en el río que te baña
de cuyas aguas agitadas soy cauce y hueco.
¿Se opone la moral qué caminemos de la mano?,
si la conciencia no es más que, del amor, subalterno
ya dicen que eres ajena, y yo soy profano
y la lujuria nos mantiene en este juego eterno
¿Se opone la iglesia qué bajo su techo recemos,
qué pidamos que en otra vida desde el inicio nos una?
le pedimos al Dios, que está tan cerca como esa luna
y, nada se opone que después de la lujuria.... oremos
Me opuse a la mano que tu rostro golpeó
tú, al cuerpo que me negaba la mujer que, dice, me amó
nos conocimos y nuestras penas juntos cantamos
y nada se opone porque nuestro pecado,
....... con indiferencia matamos
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