NIHIL
Impávido, impasible, trémulo y temerario,
Sin importar que el gélido huracán
Fustigara mis espaldas penetrando por mis poros
Y hasta la ósea estructura de mi cuerpo congelara;
Yo impertérrito avanzaba, pues el volcán que en mi alma
De pasión erupcionaba, tu fría indiferencia
Con fragor amenazaba…..
Tu incandescente sonrisa, que sensual y ardiente
Mi pecho inflamaba,
Mientras tu lengua de fuego
En mi cuerpo el incendio excitaba,
El hielo de mi ego soberbio desafiaba,
Seguro de sofocar en una brizna,
Tu abrasador aliento de tersa llamarada….
Ese mirar de hambrienta fémina, que mis sueños corroe
En las tinieblas plácidas, destrocé con ansias en otros
Ojos, tal vez más hambrientos de ilusiones vanas….
Y en cenizas ìAdios!, te gritaron mis calcinados huesos,
Tus huellas borrando en mi espíritu exhausto…
Ahora que gris, sólo arde el recuerdo,
Lejos del fuego, del hielo,
Tristemente alejado de cualquier extremo…
Descanso no hallo en averno o cielo,
Pues no hay paraíso como tu tormento….
Y ahora qué importa, si estamos ya muertos?
El pasado habita en yermos momentos,
Pero la llama triunfal del recuerdo
Resplandece eterna en el sacro altar
De mi exangüe pecho…
(Khorvus)
Impávido, impasible, trémulo y temerario,
Sin importar que el gélido huracán
Fustigara mis espaldas penetrando por mis poros
Y hasta la ósea estructura de mi cuerpo congelara;
Yo impertérrito avanzaba, pues el volcán que en mi alma
De pasión erupcionaba, tu fría indiferencia
Con fragor amenazaba…..
Tu incandescente sonrisa, que sensual y ardiente
Mi pecho inflamaba,
Mientras tu lengua de fuego
En mi cuerpo el incendio excitaba,
El hielo de mi ego soberbio desafiaba,
Seguro de sofocar en una brizna,
Tu abrasador aliento de tersa llamarada….
Ese mirar de hambrienta fémina, que mis sueños corroe
En las tinieblas plácidas, destrocé con ansias en otros
Ojos, tal vez más hambrientos de ilusiones vanas….
Y en cenizas ìAdios!, te gritaron mis calcinados huesos,
Tus huellas borrando en mi espíritu exhausto…
Ahora que gris, sólo arde el recuerdo,
Lejos del fuego, del hielo,
Tristemente alejado de cualquier extremo…
Descanso no hallo en averno o cielo,
Pues no hay paraíso como tu tormento….
Y ahora qué importa, si estamos ya muertos?
El pasado habita en yermos momentos,
Pero la llama triunfal del recuerdo
Resplandece eterna en el sacro altar
De mi exangüe pecho…
(Khorvus)
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