Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Niña adolecente
Cuando comenzaste a andar los caminos de la vida,
allí quedaste prendida de un hombre que te hizo mal.
Te mereces sonreír tener alegre mirada,
sin embargo estas allí como mirando a la nada.
Tienes que darte el permiso de reír a carcajadas,
sin seguir allí parada viendo la vida pasar.
No permitas que a esos ojos los empañe la tristeza,
deja que la luz del sol atraviese tu corteza.
Cuando comenzaste a andar los caminos de la vida,
allí quedaste prendida de un hombre que te hizo mal.
Te mereces sonreír tener alegre mirada,
sin embargo estas allí como mirando a la nada.
Tienes que darte el permiso de reír a carcajadas,
sin seguir allí parada viendo la vida pasar.
No permitas que a esos ojos los empañe la tristeza,
deja que la luz del sol atraviese tu corteza.