Kabuki
Poeta recién llegado
Niña child
Niña child, niña de monte,
riegas yerba de cemento
en las breñas de blanco oro.
Reposo del indio muerto.
Corazón, Sierra espina,
sin sangre azul en el pecho,
brújula perdida en bosque,
reina flautista sin reino
(de sereno aire de flores,
retumbos y lacios perros).
El alcázar llora lluvia;
y baila un vals, un viejo ebrio.
riegas yerba de cemento
en las breñas de blanco oro.
Reposo del indio muerto.
Corazón, Sierra espina,
sin sangre azul en el pecho,
brújula perdida en bosque,
reina flautista sin reino
(de sereno aire de flores,
retumbos y lacios perros).
El alcázar llora lluvia;
y baila un vals, un viejo ebrio.
Niña child, luz de horizonte
Vas desnuda por esteros.
Beso tu oreja y tu bruma,
como la águila en el cielo.
Corres tal Juana la loca,
y tropiezas en un cerco,
donde un niño con su soga
se encuentra con el Eterno.
No más nudos de Alejandro,
ni mitos de quena e infierno,
pues como un Ulises torpe
soy un barco griego en encierro.
Vas desnuda por esteros.
Beso tu oreja y tu bruma,
como la águila en el cielo.
Corres tal Juana la loca,
y tropiezas en un cerco,
donde un niño con su soga
se encuentra con el Eterno.
No más nudos de Alejandro,
ni mitos de quena e infierno,
pues como un Ulises torpe
soy un barco griego en encierro.
Iza la mañana el gallo.
El bus ruidoso sin freno
te lleva por Lince, Lima
en un salto de duro hielo.
Plaza de diez acróbatas,
pirañitas sobre el cieno
usureros de vendo oro.
El almacén es su templo.
Rubia de canitas frescas,
estudiante de trineo,
la hora es para los pianistas,
que el jirón es su ubú reino.
Ven, vas y vienes, gitana,
melancólica alba cedro,
nube celeste de cima,
bravucona de etéreos.
Pediste que te embarace
Nuubi mishki de alto cerro,
de yarawi sin copa coja,
¡Ay!, tus santos elementos.
Rubia de boca de fresa
de cenicientos bien sesos,
tu dices en fila corta:
-Yo realmente te quiero.
-Pero nena, no, no llores,
no poseo Sol ni cetro.
-Eres un vil egoísta.
-Mi Mar, oh! Mi inquieto genio.
El bus ruidoso sin freno
te lleva por Lince, Lima
en un salto de duro hielo.
Plaza de diez acróbatas,
pirañitas sobre el cieno
usureros de vendo oro.
El almacén es su templo.
Rubia de canitas frescas,
estudiante de trineo,
la hora es para los pianistas,
que el jirón es su ubú reino.
Ven, vas y vienes, gitana,
melancólica alba cedro,
nube celeste de cima,
bravucona de etéreos.
Pediste que te embarace
Nuubi mishki de alto cerro,
de yarawi sin copa coja,
¡Ay!, tus santos elementos.
Rubia de boca de fresa
de cenicientos bien sesos,
tu dices en fila corta:
-Yo realmente te quiero.
-Pero nena, no, no llores,
no poseo Sol ni cetro.
-Eres un vil egoísta.
-Mi Mar, oh! Mi inquieto genio.
Julio sin notas de Cuba,
ni un suspiro de regreso;
todo el día con la luna
y por la noche el duro hierro.
Eres mi traviata amiga
a la que palpo los senos
y le inquieto atrás, las nalgas,
en las barandas de fierro.
ni un suspiro de regreso;
todo el día con la luna
y por la noche el duro hierro.
Eres mi traviata amiga
a la que palpo los senos
y le inquieto atrás, las nalgas,
en las barandas de fierro.
Niña child, niña de monte,
deja de tenerte miedo,
eres la famosa almendra
que crece junto al cerezo,
Hoy borrachera de ayer-
Virgen María en el heno.
deja de tenerte miedo,
eres la famosa almendra
que crece junto al cerezo,
Hoy borrachera de ayer-
Virgen María en el heno.
¿Dónde van tantas promesas?
¿Por qué, puta, estoy que tiemblo?
Tu mirada de masa y horno
y tu lengua de te quemo,
botan de la habitación
al que llora el gris féretro.
¿Por qué, puta, estoy que tiemblo?
Tu mirada de masa y horno
y tu lengua de te quemo,
botan de la habitación
al que llora el gris féretro.
Estas ángel, chica Ícaro,
inflexión de esqueletos
de búhos en madrugada
que en whiskys van al Sur viento.
La Waala es lírica y pronta.
Recuéstate en el lecho
suéltate las sandalias,
hay estrellas en el techo.
Es tarde, pampa febril,
soy un conjunto informe de huesos.
Niña child, luz de horizonte
rubia de purpuras velos,
espero tu ramillete
en mi cuarto-cementerio.
inflexión de esqueletos
de búhos en madrugada
que en whiskys van al Sur viento.
La Waala es lírica y pronta.
Recuéstate en el lecho
suéltate las sandalias,
hay estrellas en el techo.
Es tarde, pampa febril,
soy un conjunto informe de huesos.
Niña child, luz de horizonte
rubia de purpuras velos,
espero tu ramillete
en mi cuarto-cementerio.