roberland
Poeta asiduo al portal
Niña de ojos curiosos, déjame que te mire,
que juegue con tu cabello travieso
en mi imaginación de niño ;
Niña curiosa déjame que te mire ,
que dibuje en tu cara la alegría
con el cromado pincel de mi sonrisa;
Niña de mi alegría , déjame que te dibuje
y te coloree las mejillas con un beso rosado ,
con un beso inesperado.
¿Puedo llamarte, mi niña? , no lo sé , qué más da
ya te llamo mi niña, brisa veraniega
con perfume de playa , mar y a arena.
Mi niña , mi brisa, tienes labios de fresa
y una mirada que fascina , que fulmina,
tienes una mirada de felina y unos labios de seda
y caramelo fundido dispuesto en un pastel.
Niña, mi niña de ojos dulces,
hasta la torre de pisa se erguiría a contemplar
la maravilla que representas ,
hasta esa anciana inclinada por la edad
lucharía contra el tiempo para vislumbrar
tu grandiosidad indudable.
¿Puedo llamarte ,mi niña?. !Ya es tarde ¡
mis labios, mi cabeza , mis ideas no paran de nombrarte
y es que , tú eres la niña, mi niña, y aunque quiera
ya no puedo cambiarte ese cariñoso apelativo.
Reina de los rizos indomables y sonrisa eclipsante,
haces que una simple mirada dibuje astros del cielo,
haces de una simple mirada algo especial para quien te mira.
Soy un niño que suspira al mirarte ,
que tiembla al imaginarte, y que escribe poesía
cuando mira tus ojos en una foto del ordenador
que juegue con tu cabello travieso
en mi imaginación de niño ;
Niña curiosa déjame que te mire ,
que dibuje en tu cara la alegría
con el cromado pincel de mi sonrisa;
Niña de mi alegría , déjame que te dibuje
y te coloree las mejillas con un beso rosado ,
con un beso inesperado.
¿Puedo llamarte, mi niña? , no lo sé , qué más da
ya te llamo mi niña, brisa veraniega
con perfume de playa , mar y a arena.
Mi niña , mi brisa, tienes labios de fresa
y una mirada que fascina , que fulmina,
tienes una mirada de felina y unos labios de seda
y caramelo fundido dispuesto en un pastel.
Niña, mi niña de ojos dulces,
hasta la torre de pisa se erguiría a contemplar
la maravilla que representas ,
hasta esa anciana inclinada por la edad
lucharía contra el tiempo para vislumbrar
tu grandiosidad indudable.
¿Puedo llamarte ,mi niña?. !Ya es tarde ¡
mis labios, mi cabeza , mis ideas no paran de nombrarte
y es que , tú eres la niña, mi niña, y aunque quiera
ya no puedo cambiarte ese cariñoso apelativo.
Reina de los rizos indomables y sonrisa eclipsante,
haces que una simple mirada dibuje astros del cielo,
haces de una simple mirada algo especial para quien te mira.
Soy un niño que suspira al mirarte ,
que tiembla al imaginarte, y que escribe poesía
cuando mira tus ojos en una foto del ordenador
Última edición: