Niña (El diario de tus ojos - 30 de Abril)

sdontleo

Poeta fiel al portal
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Niña,
me he sentado aquí para ver
tus dulces ojos recostándose en el alba.
Para entretener mi vida, como en el contar
de cada estrella que escondes en tu cuerpo.
Hoy, y entre tus manos se obsesionan mis canciones,
como un dulce caminar de primavera
que ha jugado todo entre las rimas,
para escuchar tu tierna voz.

Me he sentado aquí,
para encontrar telepatías entre tú y mis pensamientos,
para acechar aquel susurro que desliza por tu cuello,
para arrancar aquel libreto, que sin ningún razonamiento
no volvió a decirme adiós.
Estás entre el silencio,
como calma inmune de las odas y los versos;
luego vuelvo hoy para encontrar tu nombre,
arrebatando cada letra, asentándole los horizontes
de una luna aguijoneada por la miel.

Niña,
estás ahí y yo te miro,
y estas tan suave, tan luz y tan callada,
mientras la mirada te recita un beso,
y este corazón te renombra entre sus últimos deseos:
“Ven conmigo,
ven y ya no cruces más aquel estanque
para entregar tus sueños”.
“Ven conmigo, escucha,
que yo soy la voz que no ha escondido el viento”.​
 
Última edición:
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Niña,
me he sentado aquí para ver
tus dulces ojos recostándose en el alba.
Para entretener mi vida, como en el contar
de cada estrella que escondes en tu cuerpo.
Hoy, y entre tus manos se obsesionan mis canciones,
como un dulce caminar de primavera
que ha jugado todo entre las rimas,
para escuchar tu tierna voz.

Me he sentado aquí,
para encontrar telepatías entre tú y mis pensamientos,
para acechar aquel susurro que desliza por tu cuello,
para arrancar aquel libreto, que sin ningún razonamiento
no volvió a decirme adiós.
Estás entre el silencio,
como calma inmune de las odas y los versos;
luego vuelvo hoy para encontrar tu nombre,
arrebatando cada letra, asentándole los horizontes
de una luna aguijoneada por la miel.

Niña,
estás ahí y yo te miro,
y estas tan suave, tan luz y tan callada,
mientras la mirada te recita un beso,
y este corazón te renombra entre sus últimos deseos:
“Ven conmigo,
ven y ya no cruces más aquel estanque
para entregar tus sueños”.
“Ven conmigo, escucha,
que yo soy la voz que no ha escondido el viento”.​


Suave como el viento, tierno como un cachorro, dulce como el panal y dejas bellos aromas como
los de una flor.
Encantado de recorrer tus dulces versos enamorados.
Abrazos, besos y mis estrellas desde mi bella tierra.
 
Que quieres que te diga poeta,si tantas cosas dicen tus poemas, como la genialidad de cada verso...abrazos enormes!!!!!
 
Suave como el viento, tierno como un cachorro, dulce como el panal y dejas bellos aromas como
los de una flor.
Encantado de recorrer tus dulces versos enamorados.
Abrazos, besos y mis estrellas desde mi bella tierra.
Gracias por tu grata visita, y por tus tiernas palabras mi amiga.
Un saludo desde la capital de la amistad.
Te quiero!!!
 


Niña,
me he sentado aquí para ver
tus dulces ojos recostándose en el alba.
Para entretener mi vida, como en el contar
de cada estrella que escondes en tu cuerpo.
Hoy, y entre tus manos se obsesionan mis canciones,
como un dulce caminar de primavera
que ha jugado todo entre las rimas,
para escuchar tu tierna voz.


Me he sentado aquí,
para encontrar telepatías entre tú y mis pensamientos,
para acechar aquel susurro que desliza por tu cuello,
para arrancar aquel libreto, que sin ningún razonamiento
no volvió a decirme adiós.
Estás entre el silencio,
como calma inmune de las odas y los versos;
luego vuelvo hoy para encontrar tu nombre,
arrebatando cada letra, asentándole los horizontes
de una luna aguijoneada por la miel.


Niña,
estás ahí y yo te miro,
y estas tan suave, tan luz y tan callada,
mientras la mirada te recita un beso,
y este corazón te renombra entre sus últimos deseos:
“Ven conmigo,
ven y ya no cruces más aquel estanque
para entregar tus sueños”.
“Ven conmigo, escucha,

que yo soy la voz que no ha escondido el viento”.



Tus letras seguirán siendo armonías para los ojos... Sigue siendo un verdadero placer el leerte... Besos y estrellas mil.
 
Le escribes a esa infanta bella y cuando hablas de los ojos, de sus ojos
me acuerdo de otros que veo a veces y puedo comprender mejor
la magia de tu verso. Observante poeta de un bello paisaje, el
que insta a ser mejores para brindarles hospedaje del bueno,
mientras esté a tu lado, para sembrar luciérnagas en su pelo y sea siempre
Cielo... aquí en la tierra.
Sdondtleo, la sensibilidad es contagiosa, me llega la tuya en este Domingo.
Gracias por compartir amigo.
Un abrazo


Si mi querida Elisa, a una infante tan bella de 16 años... a sus ojos tas dulces, su sonrisa tierna,
y su silencio grato...
Gracias por pasar a visitarme linda!!!
Cuídate!!!
 

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