Fontayni
Poeta recién llegado
Niña enamorada
Gaviota, princesa y enamorada,
De una casta por bien nombrada
Llena de virtudes más que defectos,
Era inmensa la gracia de sus afectos.
Sentada contemplando la noche solitaria,
De su tristeza brotaba una bella plegaria,
Como la pureza de las flores adornando el vergel,
Su canto era como la armónica sinfonía de un ángel.
Hermosa como el astro sideral,
Llena de encanto y una ternura especial,
Iban naciendo los versos de su dorada alma,
Cual inagotable fuente de una bondad en calma.
La luna acunaba silente sus arpegios,
Como el amparo de unos tules egregios,
Y se sentía a Dios mismo acompañando su dolor,
Las heridas causadas por el golpe de un mal amor.
Vislumbre el placer del sufrimiento,
Dejar correr lágrimas de pesar y sentimiento,
Ver que en aquella inocente y preciosa muchacha,
El desamor la dejó con el corazón marchito y deshecha.
Volteó hacia mí su mirada un instante,
Y me ofrecieron sus bellos ojos su diamante,
La sonrisa y el cariño más sincero sobre la tierra,
El amor que la bondad y pureza de su alma encierra.
Fontayni…