lokyo
Poeta recién llegado
Te acaricie suavemente la espalda,
te robe la infancia y te ofrecí la vida,
Seduje mortalmente tu inocencia,
Te ofrecí más de un día inmortalidad,
Esculpí tu sonrisa,
Morbosie con tu pensamiento,
Y sin darnos cuenta alguna
Jugamos impuros, ajenos al altar
Y si fuimos de un mismo ramo,
Cobijamos una misma almohada,
Y para ser uno, del otro,
Nos bañamos en un mismo mar
Pudimos escapar del llanto,
Y entre batallas, luchamos hasta ganar,
No fuimos creados un día,
Se demoraron un poco más
Conquistamos la ilusión,
Te entregue mi más preciado tesoro,
lo guardaste en ese altar precioso,
y fuimos de un solo ramo.
Y Como para soñar a igual, dormimos.
al despertar, solos nos hallamos,
Tú a lado de tu negra sombra,
Yo, entre el baño de mi propio mar,
Se nublaron mis ojos,
Y al calmar, lamente en la fría ducha,
¿porque? te robe el sueño, porque me deje llevar,
¿porque? negras rosas daño mi alma,
¿porque? si supimos que esto no debiera pasar.
y me condene a convivir entre penas,
mi frágil mente te empezó a odiar,
¡Maldita!! Jamás pensé decir.
que me haría tanto daño, al enseñarte amar
LOKYO...
te robe la infancia y te ofrecí la vida,
Seduje mortalmente tu inocencia,
Te ofrecí más de un día inmortalidad,
Esculpí tu sonrisa,
Morbosie con tu pensamiento,
Y sin darnos cuenta alguna
Jugamos impuros, ajenos al altar
Y si fuimos de un mismo ramo,
Cobijamos una misma almohada,
Y para ser uno, del otro,
Nos bañamos en un mismo mar
Pudimos escapar del llanto,
Y entre batallas, luchamos hasta ganar,
No fuimos creados un día,
Se demoraron un poco más
Conquistamos la ilusión,
Te entregue mi más preciado tesoro,
lo guardaste en ese altar precioso,
y fuimos de un solo ramo.
Y Como para soñar a igual, dormimos.
al despertar, solos nos hallamos,
Tú a lado de tu negra sombra,
Yo, entre el baño de mi propio mar,
Se nublaron mis ojos,
Y al calmar, lamente en la fría ducha,
¿porque? te robe el sueño, porque me deje llevar,
¿porque? negras rosas daño mi alma,
¿porque? si supimos que esto no debiera pasar.
y me condene a convivir entre penas,
mi frágil mente te empezó a odiar,
¡Maldita!! Jamás pensé decir.
que me haría tanto daño, al enseñarte amar
LOKYO...