jmchicco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sueño,...
De una niña sin espinas,
(tan lejana a los dictados),
repetida entre mis cuadros,
tan ingenua a la intención.
Vuelo,...
Muy atento a tu alegría,
(no querìa un sobresalto),
y hoy tu canto, en mi regazo,
fue un legado en la emoción.
Tus pupilas me iluminan,
son mis genes, (niña mía),
poco importa ya que digan,
mi bahìa es tu colchòn.
¿Viste?,...
Lo que pasa con la gente,
cómo clavan su ironía,
de su sombra desconfían,
(han perdido otra razón).
El espejo se ha empañado,
(son los jueces sin estrado),
torpe mugre a tu inocencia,
y otro error de la intuición.
Esta noche, (niña mìa),
es tan solo otro año,
unos cuantos tus peldaños,
¡ya no crezcas!,...
¡Mìmalos!.
Su sentencia es lo que resta,
(algo enferma sus conciencias),
no hay descuido entre mis letras,
niña inmensa, ya no crezcas,...
Simplemente,
Mìralos.
De una niña sin espinas,
(tan lejana a los dictados),
repetida entre mis cuadros,
tan ingenua a la intención.
Vuelo,...
Muy atento a tu alegría,
(no querìa un sobresalto),
y hoy tu canto, en mi regazo,
fue un legado en la emoción.
Tus pupilas me iluminan,
son mis genes, (niña mía),
poco importa ya que digan,
mi bahìa es tu colchòn.
¿Viste?,...
Lo que pasa con la gente,
cómo clavan su ironía,
de su sombra desconfían,
(han perdido otra razón).
El espejo se ha empañado,
(son los jueces sin estrado),
torpe mugre a tu inocencia,
y otro error de la intuición.
Esta noche, (niña mìa),
es tan solo otro año,
unos cuantos tus peldaños,
¡ya no crezcas!,...
¡Mìmalos!.
Su sentencia es lo que resta,
(algo enferma sus conciencias),
no hay descuido entre mis letras,
niña inmensa, ya no crezcas,...
Simplemente,
Mìralos.