yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
De ingenua hora desprendida,
de ingenua hora y tan fatal,
niña vendida ,que no vencida,
niña de todos pero solo tuya en tu soñar,
de ojos tristes y tristes caricias de alquiler
viajando en barcos de artificio
soñando en los sopores
de las drogas que te hacen ceder,
eres mujer cuando te rentan,
eres pueril cuando puedes sonreír
y atrás de ti solo un supuesto,
¿cuales tus orígenes, cuales tus esperanzas
y por que?
Niña de latas vaciás,
niña que deja la vida al inhalar,
niña mancillada en camas frías,
infancia carcomida, juventud prestada a buitres,
labios resecos de beber
y la inmensidad de una ignorancia
y el descuido de quien te debió cuidar
te ponen de venta en las aceras
y anuncian tu teléfono por Internet.
Y pensar que hace tres años
eras la estrella de tu edén particular,
del adiós a tus muñecas,
del primer novio de escuela y a escondidas
y después, las primeras idas a la luna
con aterrizajes al infierno,
todo después del primer juego
con cervezas, con cigarros cargados de alucines
y después...
después
la urgencia de volar por cualquier cielo,
la agonía y la ansiedad
que te despierta en el hoy que te destruye:
sexo con desgano y mal pagado,
otra lata, otro cigarro, inhalar, inhalar
y dejar la vida al respirar.
Niña, ángel carente de cielo,
y de hogar,
niña que pone en subasta la inocencia,
por un pedazo de paraíso
al que ya no quieres llegar.
de ingenua hora y tan fatal,
niña vendida ,que no vencida,
niña de todos pero solo tuya en tu soñar,
de ojos tristes y tristes caricias de alquiler
viajando en barcos de artificio
soñando en los sopores
de las drogas que te hacen ceder,
eres mujer cuando te rentan,
eres pueril cuando puedes sonreír
y atrás de ti solo un supuesto,
¿cuales tus orígenes, cuales tus esperanzas
y por que?
Niña de latas vaciás,
niña que deja la vida al inhalar,
niña mancillada en camas frías,
infancia carcomida, juventud prestada a buitres,
labios resecos de beber
y la inmensidad de una ignorancia
y el descuido de quien te debió cuidar
te ponen de venta en las aceras
y anuncian tu teléfono por Internet.
Y pensar que hace tres años
eras la estrella de tu edén particular,
del adiós a tus muñecas,
del primer novio de escuela y a escondidas
y después, las primeras idas a la luna
con aterrizajes al infierno,
todo después del primer juego
con cervezas, con cigarros cargados de alucines
y después...
después
la urgencia de volar por cualquier cielo,
la agonía y la ansiedad
que te despierta en el hoy que te destruye:
sexo con desgano y mal pagado,
otra lata, otro cigarro, inhalar, inhalar
y dejar la vida al respirar.
Niña, ángel carente de cielo,
y de hogar,
niña que pone en subasta la inocencia,
por un pedazo de paraíso
al que ya no quieres llegar.