Niña, de lejos puedo verte
cuando hacia mí caminas
y ahora veo mi suerte,
¡qué hermosa eres niña!
De cerca te contemplo
cuando intrigada miras
mis ojos y yo tiemblo
por tu hermosura niña.
Mi corazón tembloroso
cuando sonríes se agita
y cuando lloran tus ojos...
¡Dios!¡Qué bella eres niña!