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Niña.

Hotarubi

Poeta recién llegado
Niña.


Siete serpientes vienen a verme,
se desabrocha el marfil como dientes de león,
va durmiéndose la joven con los ojos estaurolita,
ella juega al escondite en sus sueños
con un cordero degollado entre sus brazos.

En qué momento se marchitó
el candor del crisantemo,
susurra la niña, recortando papeles,
pero no la escucho.

Ilusión cosida en las mangas de farol
mientras sale a flote una mirada
con mejillas encendidas de frambuesa,
destemplanza saprófita del amor
como algodón de azúcar hecho caramelo
con el calor de tu lengua.

Donde el deseo se custodió
en los terrones de sal,
y la niña traga ansiosa, haciendo zumo,
pero yo sigo con sed.

Puñaladas oblicuas en el costado de un futuro,
hemorragias de un atardecer
que es engullido por el horizonte.
Creí volver a la infancia aquel día que encontré
en la guardilla de tu tacto unas vendas
que curarían las heridas de una vida.

Y la niña lloró, mirándose al espejo.
Y yo lloré con ella.
 
Bienvenida, Isabel, buen inicio en el Portal compartiendo original composición que nos ofreces como primicia y muestra de tu obra poética.
Espero te encuentres a gusto entre nosotros y sigas presentando tus temas. Si además comentas los que sean de tu agrado pronto tendrás lectores y amigos en el Portal.
Observo surrealismo en el tema que desarrollas.

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Gracias por la acogida ✨ claro, leeré y comentaré los poemas de mis compañeros/as. En las diferentes manera de expresión es donde se encuentra la riqueza.
Muchísimas gracias por tu comentario y amables palabras.
Un saludo.
 
Niña.


Siete serpientes vienen a verme,
se desabrocha el marfil como dientes de león,
va durmiéndose la joven con los ojos estaurolita,
ella juega al escondite en sus sueños
con un cordero degollado entre sus brazos.

En qué momento se marchitó
el candor del crisantemo,
susurra la niña, recortando papeles,
pero no la escucho.

Ilusión cosida en las mangas de farol
mientras sale a flote una mirada
con mejillas encendidas de frambuesa,
destemplanza saprófita del amor
como algodón de azúcar hecho caramelo
con el calor de tu lengua.

Donde el deseo se custodió
en los terrones de sal,
y la niña traga ansiosa, haciendo zumo,
pero yo sigo con sed.

Puñaladas oblicuas en el costado de un futuro,
hemorragias de un atardecer
que es engullido por el horizonte.
Creí volver a la infancia aquel día que encontré
en la guardilla de tu tacto unas vendas
que curarían las heridas de una vida.

Y la niña lloró, mirándose al espejo.
Y yo lloré con ella.

La sed es importante saciar... Es un espanto sentirla con desesperación y que ni una gota llegue a tus labios, por mucho que la desees. Momentos crueles... Lloro contigo y la niña también.:(

Debería comenzar a anotar la lista de importaciones que deberá hacerme Javier... :rolleyes:
Mencionas obras extravagantes en todas tus obras (y heterónimo). Una mezcla interesante de mundos...
 
La sed es importante saciar... Es un espanto sentirla con desesperación y que ni una gota llegue a tus labios, por mucho que la desees. Momentos crueles... Lloro contigo y la niña también.:(

Debería comenzar a anotar la lista de importaciones que deberá hacerme Javier... :rolleyes:
Mencionas obras extravagantes en todas tus obras (y heterónimo). Una mezcla interesante de mundos...

El paso de la infancia a la edad adulta está lleno de experiencias que nos hacen ser quienes somos. Dejamos atrás la inocencia y nos ponemos corazas para que no nos dañen, pero a la vez, dejamos de sentir de esa manera tan pura y tan fácil de sorprender.
Siempre queda algo ahí, esa inocencia que nos hace llorar, pero nos hace ver el mundo con esos ojos ingenuos.
Gracias querido Karma, por tu tiempo y tus palabras. Haces que crea un poco más en mi.
 
Niña.


Siete serpientes vienen a verme,
se desabrocha el marfil como dientes de león,
va durmiéndose la joven con los ojos estaurolita,
ella juega al escondite en sus sueños
con un cordero degollado entre sus brazos.

En qué momento se marchitó
el candor del crisantemo,
susurra la niña, recortando papeles,
pero no la escucho.

Ilusión cosida en las mangas de farol
mientras sale a flote una mirada
con mejillas encendidas de frambuesa,
destemplanza saprófita del amor
como algodón de azúcar hecho caramelo
con el calor de tu lengua.

Donde el deseo se custodió
en los terrones de sal,
y la niña traga ansiosa, haciendo zumo,
pero yo sigo con sed.

Puñaladas oblicuas en el costado de un futuro,
hemorragias de un atardecer
que es engullido por el horizonte.
Creí volver a la infancia aquel día que encontré
en la guardilla de tu tacto unas vendas
que curarían las heridas de una vida.

Y la niña lloró, mirándose al espejo.
Y yo lloré con ella.

Tienes razón, joven poeta: hasta los atardeceres sangran.

Salut.
 
Niña.


Siete serpientes vienen a verme,
se desabrocha el marfil como dientes de león,
va durmiéndose la joven con los ojos estaurolita,
ella juega al escondite en sus sueños
con un cordero degollado entre sus brazos.

En qué momento se marchitó
el candor del crisantemo,
susurra la niña, recortando papeles,
pero no la escucho.

Ilusión cosida en las mangas de farol
mientras sale a flote una mirada
con mejillas encendidas de frambuesa,
destemplanza saprófita del amor
como algodón de azúcar hecho caramelo
con el calor de tu lengua.

Donde el deseo se custodió
en los terrones de sal,
y la niña traga ansiosa, haciendo zumo,
pero yo sigo con sed.

Puñaladas oblicuas en el costado de un futuro,
hemorragias de un atardecer
que es engullido por el horizonte.
Creí volver a la infancia aquel día que encontré
en la guardilla de tu tacto unas vendas
que curarían las heridas de una vida.

Y la niña lloró, mirándose al espejo.
Y yo lloré con ella.

Ese transito que desde la infancia se entrega a lo que va a ser la formalidad adulta.
un eje de vida donde todavia se puede arropar en la inocencia de ese bello amor
a la vida. ser y hacernos ser para sentir que el tiempo pasa entre los adornos
nunca olvidados. bellissimo. saludos amables de luzyabsenta
 
Ese transito que desde la infancia se entrega a lo que va a ser la formalidad adulta.
un eje de vida donde todavia se puede arropar en la inocencia de ese bello amor
a la vida. ser y hacernos ser para sentir que el tiempo pasa entre los adornos
nunca olvidados. bellissimo. saludos amables de luzyabsenta

Gracias por tu reflexión y tu comprensión tan acertada a mi poema. La inocencia es tan complicada de salvar, nos vamos corrompiendo con los años.
Y gracias por parecerte bello.
Un saludo!
 
Niña.


Siete serpientes vienen a verme,
se desabrocha el marfil como dientes de león,
va durmiéndose la joven con los ojos estaurolita,
ella juega al escondite en sus sueños
con un cordero degollado entre sus brazos.

En qué momento se marchitó
el candor del crisantemo,
susurra la niña, recortando papeles,
pero no la escucho.

Ilusión cosida en las mangas de farol
mientras sale a flote una mirada
con mejillas encendidas de frambuesa,
destemplanza saprófita del amor
como algodón de azúcar hecho caramelo
con el calor de tu lengua.

Donde el deseo se custodió
en los terrones de sal,
y la niña traga ansiosa, haciendo zumo,
pero yo sigo con sed.

Puñaladas oblicuas en el costado de un futuro,
hemorragias de un atardecer
que es engullido por el horizonte.
Creí volver a la infancia aquel día que encontré
en la guardilla de tu tacto unas vendas
que curarían las heridas de una vida.

Y la niña lloró, mirándose al espejo.
Y yo lloré con ella.
 
Niña.


Siete serpientes vienen a verme,
se desabrocha el marfil como dientes de león,
va durmiéndose la joven con los ojos estaurolita,
ella juega al escondite en sus sueños
con un cordero degollado entre sus brazos.

En qué momento se marchitó
el candor del crisantemo,
susurra la niña, recortando papeles,
pero no la escucho.

Ilusión cosida en las mangas de farol
mientras sale a flote una mirada
con mejillas encendidas de frambuesa,
destemplanza saprófita del amor
como algodón de azúcar hecho caramelo
con el calor de tu lengua.

Donde el deseo se custodió
en los terrones de sal,
y la niña traga ansiosa, haciendo zumo,
pero yo sigo con sed.

Puñaladas oblicuas en el costado de un futuro,
hemorragias de un atardecer
que es engullido por el horizonte.
Creí volver a la infancia aquel día que encontré
en la guardilla de tu tacto unas vendas
que curarían las heridas de una vida.

Y la niña lloró, mirándose al espejo.
Y yo lloré con ella.


Y la niña lloró, mirándose al espejo.
Y yo lloré con ella.

Me encantó!!! Muchas gracias por compartir. Muy bello!!
 
Es un poema brutal, fuerte, duro... crudo. Pero así puede ser la vida.
Me agrada notar que no hay una posición de pérdida o sumisión. Por el contrario, se acepta lo que venga, sin visos de claudicar.
No todo será chocolates y fresas, pero bien puede endulzarse hasta el café más amargo.

Saludos.
 
Es un poema brutal, fuerte, duro... crudo. Pero así puede ser la vida.
Me agrada notar que no hay una posición de pérdida o sumisión. Por el contrario, se acepta lo que venga, sin visos de claudicar.
No todo será chocolates y fresas, pero bien puede endulzarse hasta el café más amargo.

Saludos.

La aceptación es importante para seguir, no hay otra forma de vivir. Aceptando y continuando hacia delante, el tiempo no tiene marcha atrás.
 

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