rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres
como esos barriletes caseros
acariciando el cielo al sostén de las manos.
El primer guardapolvo, la corbata con elástico
los cortos de vestir, las medias grises los zapatos.
El aroma refrescante de jazmines
guardianes al frente de la casa.
La llave a la fantasía en las horas de siesta
junto a Verne, Salgari y mis soldaditos plomados.
La piedra libre a todos los compañeros
que no supieron esconderse.
La danza india bajo la lluvia bendita
que nos regalaba barro hasta el primer asfalto.
El rey momo y las carrozas
por la calle principal
en la mejor platea que uno tenia
a cocoyo de papá.
El polvo de la cancha desnuda
raspando mi piel, atajando una pelota.
El pan tostado con manteca
acompañando el café con leche
frente al blanco y negro
de la caja boba.
Eres la cajita de Adams
que mi cuñado dejaba cada noche
para endulzar mis mañanas.
Las figuritas, las bolitas, los trompos
y todo aquello que aun hoy, después de tantos años
vive en mi, como lo mas hermoso que la vida me ha dado.
como esos barriletes caseros
acariciando el cielo al sostén de las manos.
El primer guardapolvo, la corbata con elástico
los cortos de vestir, las medias grises los zapatos.
El aroma refrescante de jazmines
guardianes al frente de la casa.
La llave a la fantasía en las horas de siesta
junto a Verne, Salgari y mis soldaditos plomados.
La piedra libre a todos los compañeros
que no supieron esconderse.
La danza india bajo la lluvia bendita
que nos regalaba barro hasta el primer asfalto.
El rey momo y las carrozas
por la calle principal
en la mejor platea que uno tenia
a cocoyo de papá.
El polvo de la cancha desnuda
raspando mi piel, atajando una pelota.
El pan tostado con manteca
acompañando el café con leche
frente al blanco y negro
de la caja boba.
Eres la cajita de Adams
que mi cuñado dejaba cada noche
para endulzar mis mañanas.
Las figuritas, las bolitas, los trompos
y todo aquello que aun hoy, después de tantos años
vive en mi, como lo mas hermoso que la vida me ha dado.