May Morales
Poeta recién llegado
Poca edad, sin ilusiones, en el campo de batalla,
futuro incierto y tristeza en la mirada.
Infancia perdida en el estruendo y crueldades,
no respeta sexo, colores ni edades.
El olor a miedo y carne quemada,
identidad ya sin nombre ni nacionalidad,
sin amor, sin comprensión, sin juguetes
sólo un arma que abraza en la obscuridad.
Varoncito, soldadito de papel,
mujercita, muñequita combatiente,
¿donde están tus sueños de ayer?
¿quien robó tus pensamientos inocentes?
No puede existir acción más atroz,
educación bélica, juego feroz.
disparos de odio matan su pureza,
bombas bestiales explotan su inocencia.
Corazón de niño, mirada de hombre,
alma blanca, manos de guerrero,
niños de combate, juguetes sin nombre,
alucinación, pesadilla y miedo.
Cambio de carritos por tanques de guerra,
canje de muñecas por grandes fusiles,
ángel en la tierra de mirada muerta,
no son uno o dos, ya se han vuelto miles.
El cielo se mancha con sangre infantil,
las nubes son rojas, color carmesí.
La vida pequeña se extingue, se acaba,
seguirá pasando si no hacemos nada.
Cambiemos las armas por una ilusión,
regresemos la inocencia en las miradas.
No más tiranías, no más corrupción.
¡No más niños en los campos de batalla!
futuro incierto y tristeza en la mirada.
Infancia perdida en el estruendo y crueldades,
no respeta sexo, colores ni edades.
El olor a miedo y carne quemada,
identidad ya sin nombre ni nacionalidad,
sin amor, sin comprensión, sin juguetes
sólo un arma que abraza en la obscuridad.
Varoncito, soldadito de papel,
mujercita, muñequita combatiente,
¿donde están tus sueños de ayer?
¿quien robó tus pensamientos inocentes?
No puede existir acción más atroz,
educación bélica, juego feroz.
disparos de odio matan su pureza,
bombas bestiales explotan su inocencia.
Corazón de niño, mirada de hombre,
alma blanca, manos de guerrero,
niños de combate, juguetes sin nombre,
alucinación, pesadilla y miedo.
Cambio de carritos por tanques de guerra,
canje de muñecas por grandes fusiles,
ángel en la tierra de mirada muerta,
no son uno o dos, ya se han vuelto miles.
El cielo se mancha con sangre infantil,
las nubes son rojas, color carmesí.
La vida pequeña se extingue, se acaba,
seguirá pasando si no hacemos nada.
Cambiemos las armas por una ilusión,
regresemos la inocencia en las miradas.
No más tiranías, no más corrupción.
¡No más niños en los campos de batalla!