Francisco, tu análisis es perfecto. Pero no te olvides que el castellano carece de estudios de prosodia más exhaustivos en lo que se refiere a diferente largo de sílabas. Ruben Dario lo intentó en un momento -debido a su gusto por la poesia griega- pero no lo redondeó. Ignoro si gran el Andres Bello se ocupó. Hasta donde yo sé, no.
Por eso te decía que revisaras ese verso. No porque no fuera endecasílabo, sino porque trasmite una "musicalidad más opaca" que el resto.
Mi trascendencia la logré como músico, por lo cual te daré un ejemplo musical.
Diez guitarras superan el sonido de un violín... en el momento del ataque. Pero pasado un segundo el violin se impone por una cuestión de armoniosidad. Su sonido se sostiene, el de las guitarras decae.
Con algunas sílabas pasa eso mismo: son secas.
Por eso te lo decía.
Tu poema está hermosamente escrito y celebro conocer tu litartura
Muy cordialmente
Marcelo Galliano
Me encanta que plantees estos temas, Marcelo, aunque no necesariamente coincida con tus apreciaciones, pero, tan sólo poder departir con la debida altura conceptual de estos temas me compensa enormemente.
Referente a la ausencia de estudios exhaustivos relativos a la duración de las sílabas en la métrica castellana me vas a permitir disentir: aparte de las aportaciones de Darío, Bello sí se ocupó del tema, como no, y estableció un conjunto de reglas. Tengo delante de mí, a manera de ejemplo, una cita suya que recoge Rudolf Baehr relativa al endecasílabo sáfico:
El sáfico es una endecasílabo, que [
] debe acentuarse en la cuarta, octava y décima, pero en que se apetece además: 1º Un acento sobre la primera sílaba. 2º Que las sílabas tercera y cuarta sean breves [alusión evidente a la duración]. 3º Que sean también breves la sexta, séptima y novena sílabas. 4º Que el primer hemistiquio termine en dicción llana. 5º Que no haya sinalefa en la cesura. Andres Bello tiene estudios exhaustivos sobre el endecasílabo yámbico y los versos sáfico y adónico en sus Obras completas VI pags. 174-187.
Pero es que desde la muerte de Andrés Bello, 1865, ha pasado mucha agua debajo de los puentes y los estudios sobre prosodia y métrica nunca se han detenido. Y en lo que toca al endecasílabo son señeros los estudios de P. Henríquez Ureña, 1919 rev. 1944; Ruben del Rosario (Puerto Rico) 1944; Julio Saavedra Molina, Chile, 1946; Dámaso Alonso (España), 1958; Milá y Fontanals, 1893; A. Morel Fatio, 1894; Joaquín Balaguer, 1954; y muy destacadamente T. Navarro, 1951-52; Rudolph Baehr, 1970; José Domínguez Caparrós, 1988-2000 (fechas de las obras principales) y un largísimo etcétera.
En cuanto al tema que planteas sobre la sequedad o rudeza de algunas sílabas me parece adivinar a qué te refieres. Explica Baehr en lo relativo al endecasílabo a maiori, que es nuestro caso, como éste tras el fuerte acento rítmico en la sexta sílaba presenta una cesura o pausa situada al final de la palabra que contiene esa sílaba.
Pues bien, en relación con esa cesura se dan tres posibles situaciones:
1) que la palabra sea llana:
Soy de los que des
nudos / son na
cidos,
2) que la palabra sea esdrújula: sin cor
tejo de he
ráldicos / ho
nores,
3) que la palabra sea aguda: a
los de la Ver
dad / posee
dores;
Todos son endecasílabos a maiori o de tipo A, pero, en el caso 1) tras del fuerte acento rítmico y antes de la pausa o cesura (/) queda una sílaba para ir amortiguando el énfasis, que se convierten en dos para el caso esdrújulo 2). Pero en el caso 3), que es el que nos ocupa, tras del acento tónico viene directamente la cesura, que es algo equivalente al silencio en la notación musical, lo que hace que resalte aún más el carácter enfático de la tónica. Es algo así, tomando también el símil orquestal, como esas frases musicales agudas tan beethovenianas :
ta-ta-ta-chán (silencio) en que el percusionista acentúa el final con los platillos expuestos hacia arriba para magnificar la vibración.
Pero por lo demás es un recurso poético de énfasis perfectamente válido y normal. En el mismo soneto hay algún otro:
tan sólo la honradez / de sus mayores,
que quizá no te haya chocado tanto pero que es rítmicamente idéntico al anterior, y te podría traer miles de ejemplos de la práctica magistral. Es todo cuanto se me ocurre decir. Si te interesa, visita el Taller del Endecasílabo que tenemos abierto en este mismo Portal, donde podemos discutir más extensamente de estas cuestiones.
Un abrazo y perdona la desmesurada extensión de esta respuesta pero es que estos temas me privan,