Imagen tomada de internet
No debí mostrar mi herida
antes de saber quién eras
Ni abrir el viejo cajón
donde guardaba mis penas.
Cómo necesita un alma
de otra que al fin la comprenda,
pero resulta tan duro
sembrar en la tierra yerma...
A la sombra de tu noche
creció en ti la mala hierba,
no debí pedirle tanto
a un alma que vive en quiebra.
Yo iba buscando la luz
y solo encontré tinieblas,
fue así como compartimos
tu ceguera y mi ceguera.
Quise mostrarte mi herida
solo porque me creyeras
metiste el dedo en mi llaga
para obtener tu certeza.
Existe en los sentimientos
tantas falsas apariencias
que puede parecer rico
el que vive en la indigencia.
Quizás deba agradecerte
que por mi herida florezca
el blanco lirio marino
de un amor que fue belleza,
y a la muerte de ese amor
le canto una eterna endecha.
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