pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con esa belleza que en tus ojos
reluce cada vez que soy
el centro de tu atención...
Encierrame en tus pupilas
y aleja cualquier tristeza
que amenace con hacerme
otra vez, en ella presa...
Cubre cada pensamiento
con ese mirar que refresca
como el viento otoñal
cuando enardecido el sol
se olvida de ser sereno...
¡ No dejes de mirarme!
Con la suavidad que admiras
y con ese sublime sentir
que cala en mis venas
llegando directo al corazón...
No dejes de mirar más allá
de donde nadie supo observar,
aquella cumbre cubierta de hielo
escondía un eterno manantial...
Manantial que por ti emerge
para darse libertad
de ser lo que es,
con la seguridad
de que nadie lo podrá secar,
bajo tu regazo emana amor
y se ha llenado de calma .
reluce cada vez que soy
el centro de tu atención...
Encierrame en tus pupilas
y aleja cualquier tristeza
que amenace con hacerme
otra vez, en ella presa...
Cubre cada pensamiento
con ese mirar que refresca
como el viento otoñal
cuando enardecido el sol
se olvida de ser sereno...
¡ No dejes de mirarme!
Con la suavidad que admiras
y con ese sublime sentir
que cala en mis venas
llegando directo al corazón...
No dejes de mirar más allá
de donde nadie supo observar,
aquella cumbre cubierta de hielo
escondía un eterno manantial...
Manantial que por ti emerge
para darse libertad
de ser lo que es,
con la seguridad
de que nadie lo podrá secar,
bajo tu regazo emana amor
y se ha llenado de calma .