Michel Manilva
Poeta recién llegado
Compré dos pares de zapatos de la misma marca,
y en cualquier terreno son resbalosos,
no tienen suela antiderrapante, así pise
tierra, piedras, suelo húmedo,
piso de mármol o cantera,
en todo lugar corro el peligro de caerme.
Lo raro es que no dejo de ponérmelos.
Por algo los compré,
estén a la moda o sean bonitos, es no importa.
Cumplen la función primordial
de evitar lastimar los pies de uno.
Tú no cumples con esa función
de no lastimar
ni mis pies, ni mis manos, ni mi corazón.
Y eres bonita y todos te voltean a ver, como a mis zapatos.
Pero así como ellos,
en cualquier lugar y en cualquier circunstancia
podrías hacerme caer.
Como mis zapatos no dejo de ponerte en mí,
no dejo de quererte, no dejo.
y en cualquier terreno son resbalosos,
no tienen suela antiderrapante, así pise
tierra, piedras, suelo húmedo,
piso de mármol o cantera,
en todo lugar corro el peligro de caerme.
Lo raro es que no dejo de ponérmelos.
Por algo los compré,
estén a la moda o sean bonitos, es no importa.
Cumplen la función primordial
de evitar lastimar los pies de uno.
Tú no cumples con esa función
de no lastimar
ni mis pies, ni mis manos, ni mi corazón.
Y eres bonita y todos te voltean a ver, como a mis zapatos.
Pero así como ellos,
en cualquier lugar y en cualquier circunstancia
podrías hacerme caer.
Como mis zapatos no dejo de ponerte en mí,
no dejo de quererte, no dejo.