Siempre Geralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
No despierten la niña;
mejor verla callada.
Escasas van sus horas
en esta madrugada.
No le roben del sueño
que apenas le acompaña.
Déjenla, así, dormida;
que la despierte el alba.
Tal vez, tal vez le diga
que su amor, aún, le ama
y que vendrá muy pronto
a acariciarle el alma.
Tal vez, tal vez la meza
sobre sus faldas blancas
y le regale un beso
de miles alboradas.
No despierten la niña!
Desde el cielo la llaman.
Un coro de querubines
se acerca a acompañarla.
Geralda©2014
mejor verla callada.
Escasas van sus horas
en esta madrugada.
No le roben del sueño
que apenas le acompaña.
Déjenla, así, dormida;
que la despierte el alba.
Tal vez, tal vez le diga
que su amor, aún, le ama
y que vendrá muy pronto
a acariciarle el alma.
Tal vez, tal vez la meza
sobre sus faldas blancas
y le regale un beso
de miles alboradas.
No despierten la niña!
Desde el cielo la llaman.
Un coro de querubines
se acerca a acompañarla.
Geralda©2014
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