salerin
Poeta que considera el portal su segunda casa
No te duermas, mi azucena,
que ya casi es Nochebuena.
No te duermas, princesita,
que el momento está cerquita
y mira que tu mamita
ya está sirviendo la cena.
No te duermas, mi azucena,
que ya casi es Nochebuena.
Seguro que estás soñando
a los ángeles cantando
que el Salvador va llegando
para aliviar nuestra pena.
Despierta mi dulce nena
pues se acaba esta serena:
El reloj las doce da
¡mi niña ya es Navidad!
que ya casi es Nochebuena.
No te duermas, princesita,
que el momento está cerquita
y mira que tu mamita
ya está sirviendo la cena.
No te duermas, mi azucena,
que ya casi es Nochebuena.
Seguro que estás soñando
a los ángeles cantando
que el Salvador va llegando
para aliviar nuestra pena.
Despierta mi dulce nena
pues se acaba esta serena:
El reloj las doce da
¡mi niña ya es Navidad!