No eras tú
quien se fue,
era la rabia, la decepción.
(No fueron tuyos -tampoco-
los puñales sonoros.
Esos que salieron de tu boca
fueron gritos de socorro).
Ese frío relámpago
en tu mirada,
no eras tú
era el dolor.
Te fuiste con un engaño
una mentira
que yo misma te di.
Ése no eras tú,
era mi sombra.
Mi reflejo.
Mi traición.
quien se fue,
era la rabia, la decepción.
(No fueron tuyos -tampoco-
los puñales sonoros.
Esos que salieron de tu boca
fueron gritos de socorro).
Ese frío relámpago
en tu mirada,
no eras tú
era el dolor.
Te fuiste con un engaño
una mentira
que yo misma te di.
Ése no eras tú,
era mi sombra.
Mi reflejo.
Mi traición.
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