ropittella
Poeta veterana en el Portal
Las heridas son mínimas,
pero perseveran, se acumulan.
Lo acaecido pierde
frente al recuerdo
la frescura del intento y
no sanan, se revuelven,
se revuelcan...
Me has herido,
me has juzgado,
quien esté libre de pecado
que arroje la primera piedra.
En el mismo cántaro
roto se echan las fuentes,
mientras en el camino
vamos derramando
esos retazos de banderas
que hemos enarbolado
para que nuestros ojos
no se cierren al libre albedrío,
entonces, como no están enteras
seguimos principiantes
en las esperas
de hallar
algún otro culpable.
pero perseveran, se acumulan.
Lo acaecido pierde
frente al recuerdo
la frescura del intento y
no sanan, se revuelven,
se revuelcan...
Me has herido,
me has juzgado,
quien esté libre de pecado
que arroje la primera piedra.
En el mismo cántaro
roto se echan las fuentes,
mientras en el camino
vamos derramando
esos retazos de banderas
que hemos enarbolado
para que nuestros ojos
no se cierren al libre albedrío,
entonces, como no están enteras
seguimos principiantes
en las esperas
de hallar
algún otro culpable.
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