No eres tú la persona que me hace feliz.
Sino tu manera única de hacerme sentir bien.
Por ti he cometido mi más grande desliz.
El haber tatuado tu nombre en mi piel.
No eres tú la persona que me despierta esperanza.
Sino tus caricias que sabes que me encantan.
Y cuando te alejas, en mí despiertas la añoranza.
Por ti, hasta mis más lejanos músculos cantan.
No eres tú quien me da el valor para hacer las cosas.
Es el cobijo de tus abrazos que me fortalece.
A tu lado olvido las cosas dolorosas.
Y tus besos son el jugo que me enriquece.
No eres tú quien me hace sonreír.
Es tu buen humor que te caracteriza.
Contigo yo he sentido lo que es vivir.
Y cuando estás conmigo ya nada me atemoriza.
No eres tú quien me toma la mano.
Es mi terco impulso cuando estás a mi costado.
Me gusta que tengas un carácter cortesano.
Se iluminan mis pupilas cuando te veo andando.
No eres tú quien me dice un Te quiero
Sino yo, que resistirme a ti no puedo.
Tú me conviertes en un guerrero.
Tú eres mi gran consuelo.
No eres tú quien me hace llorar.
Es mi inmaduro pensamiento de cuando te vas.
Por siempre yo te quiero amar.
Pues todo lo que necesito tú me lo das.
No eres tú lo que mis ojos ven.
Sino tu noble corazón que posees.
Cuando me tocas me siento como en un vaivén.
Y cuando hacemos el amor siento que tengo poderes.
No eres tú a quien yo amo.
Yo amo a tu persona y no lo que a simple visto veo.
Pero también amo tu bien definido físico.
Y así será quizá por varios años .
Sino tu manera única de hacerme sentir bien.
Por ti he cometido mi más grande desliz.
El haber tatuado tu nombre en mi piel.
No eres tú la persona que me despierta esperanza.
Sino tus caricias que sabes que me encantan.
Y cuando te alejas, en mí despiertas la añoranza.
Por ti, hasta mis más lejanos músculos cantan.
No eres tú quien me da el valor para hacer las cosas.
Es el cobijo de tus abrazos que me fortalece.
A tu lado olvido las cosas dolorosas.
Y tus besos son el jugo que me enriquece.
No eres tú quien me hace sonreír.
Es tu buen humor que te caracteriza.
Contigo yo he sentido lo que es vivir.
Y cuando estás conmigo ya nada me atemoriza.
No eres tú quien me toma la mano.
Es mi terco impulso cuando estás a mi costado.
Me gusta que tengas un carácter cortesano.
Se iluminan mis pupilas cuando te veo andando.
No eres tú quien me dice un Te quiero
Sino yo, que resistirme a ti no puedo.
Tú me conviertes en un guerrero.
Tú eres mi gran consuelo.
No eres tú quien me hace llorar.
Es mi inmaduro pensamiento de cuando te vas.
Por siempre yo te quiero amar.
Pues todo lo que necesito tú me lo das.
No eres tú lo que mis ojos ven.
Sino tu noble corazón que posees.
Cuando me tocas me siento como en un vaivén.
Y cuando hacemos el amor siento que tengo poderes.
No eres tú a quien yo amo.
Yo amo a tu persona y no lo que a simple visto veo.
Pero también amo tu bien definido físico.
Y así será quizá por varios años .